Y mágicamente encontraré
una naranja sobre la mesa.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Nerviosa/Ansiosa/Explotar
Me encuentro muy nerviosa, estoy a la espera de la respuesta de una solicitud para un crédito educativo. Muero por cursar mi maestría YA, necesito volver al ámbito académico y, vamos, realmente no es que no estudie por mi cuenta, lo he estado haciendo y mucho pero no es lo mismo, yo soy de ese tipo de ñoñas asquerosas a las que les encanta estar en el salón de clases, escuchando al profesor, tomando apuntes, formando parte de las discusiones que se gestan en un salón de clases (todo eso, obvio, cuando la calidad de la escuela, del profesor y de los compañeros de clase lo permiten), cuando la clase es una mierda simplemente me la dedico a estar de vaga todo el tiempo y estiro al máximo la tolerancia mínima de inasistencias. Es por eso que me interesa tanto éste crédito educativo, la Universidad dónde elegí cursar la maestría es una excelente Universidad, estuve revisando el plan de estudios y los antecedentes de cada uno de los doctores que imparten las materias y realmente vale la pena la obscena cantidad que cobran por colegiatura. No comenzaré aquí una discusión sobre lo injusto que es el hecho de que postgrados con esa calidad, en ésta ciudad sólo existan en el ámbito privado. He estado investigando postgrados en todo el país, y hay algunos muy buenos en Universidades Públicas, por ejemplo Lingüistica Aplicada en la UDG ( me la van a pelar todos, porque voy a estudiar lingüistica así sea lo último que haga) pero bueno, el punto es lo que puedo hacer ahora y haré lo posible por conseguirlo. No puedo irme de la ciudad y si mis ingresos no me alcanzan para pagar al colegiatura el crédito educativo me ayudará (espero) y es que la neta no quiero recurrir al hecho de que papi y mamí me paguen los estudios. Ya hicieron eso, durante casi toda la licenciatura me mantuvieron, agradezco haberla terminado en tiempo y forma, a pesar del semestre que fuí dada de baja. Ya se lo que significa pagar la renta del propio espacio, pagar los servicios, pagar tu propia comida, no simplemente vivir con la comodidad de que alguien más te dará las cosas o el dinero para tus comodidades. Ya sé lo que significa y se lo bien que se siente. Ahora quiero ser un poco orgullosa y a todo eso sumarle el hecho de saber que yo misma me estoy procurando el postgrado. Cruzo dedos para que sea posible.
Con tanta porquería que está sucediendo últimamente en la ciudad no se como sentirme, es una mezcla de tristeza, indignación pero sobre todo rabia. No pienso tener miedo, no pienso darles el poder a través de mi temor, voy a seguir en pié, diciendo lo que pienso, actuando conforme a mis ideas. No voy a dejar que me secuestren la libertad, ni por medios ilegales o por leyes que se inventan para clavar más barrotes en nuestras mentes.
No diré que soy feliz, no lo soy, no en éstos momentos. En la víspera de mis cumpleaños no tengo ni rastro de felicidad y no lo pretendo. Lo único que pretendo es que pase pronto y evitarme situaciones incómodas. Hagan paro.
lunes, 26 de septiembre de 2011
A.P
Beu, ese ser imperfecto. Esa mancha en la pared que ni siquiera notarás cuando se haya ido.
"Simplemente no soy de éste mundo.
Yo habito con frenesí la luna.
No tengo miedo de morir.
Tengo miedo de ésta tierra ajena, agresiva
no puedo pensar en cosas concretas, no me interesan.
Yo no se hablar como todos.
Mis palabras son extrañas y vienen de lejos
Me iré.
Y no sabré volver."
Heredé de mis pasados las ansias de huir.
domingo, 18 de septiembre de 2011
I'm a Crazy Bitch ;)
¿Saben de esa sensación interna de ser una pinche vieja chingona y mejor aún, demostrarlo?
Y es que estoy tan pinche llena de defectos, estoy bien pinche loca, soy lábil a más no poder, he metido la pata en incontables ocasiones y aún así sigo en pie y cada día haciendo mejor las cosas. Darme cuenta de todo eso, y sobre todo, ver los resultados es lo que me hace cada noche recargarme de fuerza y seguir pateándole la cola al mundo. Soy una perra mala que se lanza al abismo sin pensarlo, porque soy fiel a lo que creo y en quienes creo, porque cuando he amado lo he dado todo y he renunciado a todo sin pedir nada a cambio, aunque me haya costado mucha sangre, haya cosechado muchos odios y haya roto algunos corazones.
Desde la mujer que soy me confieso: soy depresiva por naturaleza, ambiciosa por vocación, curiosa por instinto y brutalmente honesta. No me va el esconder sentimientos, no tengo ninguna razón por la cuál apenarme; mis sentimientos son honestos ¿te molestan? fácil: mira hacia otro lado. Mantengo firmes mis creencias pero siempre estoy en busca de que me corrijan. No creo en Dios pero si en sus obras.
Todo ese cúmulo de sin-sentidos me convierten en éste ser insufrible, en ésta patética deambulante. ¿Y qué? Yo sigo adelante, cosechando momentos que día a día me hacen sonreír.
:)
jueves, 15 de septiembre de 2011
Incoherencias redonditas.
Cuando era niña y por alguna razón debíamos viajar a Acayucan entre semana regularmente eran viajes que duraban toda la tarde, nos íbamos en cuanto salía de la escuela y volvíamos ya al atardecer. Recuerdo claramente como, en el camino de vuelta, cuando veía que ya comenzaba a oscurecer y ya me sentía cansada, cerraba los ojos y me concentraba en rogarle a Dios (si, en ese entonces aún creía en Dios y le pedía favores estúpidos) que al llegar a casa, mágicamente encontrara hecha mi tarea. Algo en mi interior me hacía creer que dicho fenómeno era posible. Que si cerraba los ojos y deseaba con mucha fuerza algo, podía hacerse realidad. A pesar de los constantes fracasos de mis ruegos y súplicas jamás dejé de creer que fuese posible. Supongo que en algún momento la realidad me azotó la puerta en la cara y me dí cuenta de esas eran sólo patrañas, pensamiento mágico de una mocosa con la imaginación sobreestimulada por la lectura.
Aún así, supongo que la realidad no me ha podido domesticar al cien por ciento. ¿Por qué lo digo? Porque todavía soy ese tipo de mujer estúpida que cierra los ojos fuertemente y ruega (ya no a Dios, no creo en él, pero simplemente ruego, por si hay algo allá afuera que pierda su tiempo en escucharme) por que ciertas cosas se solucionen. Y a pesar de estar plenamente consciente de que no va a suceder, de que eso es imposible, que ninguna puta fuerza externa va a venir y hacerme el paro en las cosas que le pido, porque si existe alguna fuerza mayor a la voluntad y se ocupa de ciertas cosas, es improbable que considere mis súplicas como un asunto de mínimo interés. Pero aún así lo hago, soy de ese tipo de personas, soy del tipo de pendejos que luchan por causas perdidas, que cree en lo increíble, que intenta llevar a cabo lo imposible. No se porque puta madre soy así, no conozco la maldita resignación y gracias a eso cada día me amargo más.
Me mantiene en pie el hecho de que académica e intelectualmente soy una persona muy activa, hago las cosas que me interesan, que me gustan y las hago bien. Si aparte de eso fuera una fracasada, mediocre, medias tintas, conformista con ese aspecto de mi vida, en serio que estaría en el hoyo. Supongo que es una cosa por la otra. Así es la vida. Ni pedo, uno cosecha lo que siembra. Hay veces que por más que se te antoje una taza de café, no queda de otra más que tragar mierda.
Creo que una de las cosas que más me hace falta aprender es: dejar de estar estorbando. La vida sigue y sigue, aunque, como dice el Delgadillo: aunque yo me quede atrás.
lunes, 12 de septiembre de 2011
No hay tiempo... que cuente
No había tenido ánimo particular de escribirte señor blog y no es que ahora lo tenga, es sólo que en verdad lo necesito. Es necesaria esta terapia, decirle a alguien, a algo.. algo.
Generalmente soy una mujer fuerte, muy fuerte, y lo he sido. Señorita valiente tu te vas a ganar una estrellita en la frente. Y así lo he sido y así lo seré siempre. Pero un día al mes, sólo un día... me permito ser débil. No es fácil, y tampoco es que lo decida. Simplemente se me sale. No lo puedo controlar.
Pero bueno señor blog, sólo necesitaba decirlo, decirte que mañana es 13 y tu sabes como son esos días para mí, que es un día muy intenso en el trabajo pero que estoy muy animada, me siento muy feliz con lo que hago y más ahora con la oportunidad que probablemente me den de además de mis labores actuales, trabajar con el desarrollo del material didáctico y de difusión y que además me brinden la confianza de ser capacitadora para los de nuevo ingreso. Eso debe de significar que algo estoy haciendo bien ¿no?
Espero que sea un día no tan difícil. Que ya no haya balaceras cerca de mi casa (es la segunda que me toca, esta vez fue horrenda, duró mucho y las ráfagas parecían interminables, que no me toque estar de nuevo encerrada en un oxxo con un montón de Marinos [aunque se veían graciosos, todos encapuchados, con armas largas y comprando gansitos], que no cancelen conferencias y que no me falte café)
Espero poder terminar "Las tablas de la ley", leí "Muerte en Venecia" y lo disfrute hermosamente. Esa reflexión sobre las propiedades de la belleza, del arte... me conmovió enormemente. Espero que éste otro libro este igual de genial.
Bueno señor blog, creo que debo de irme, voy a bañarme, debo dormir temprano porque mañana tengo que estar en el fin del mundo a las 6:30.
Te quiero blog, me gusta cuando me escuchas :D
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